7 errores que no dejan despegar a tu negocio

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errores que no dejan despegar a tu negocio

A veces, cuando empezás un negocio propio sin experiencia o conocimientos previos para hacerlo, es habitual que cometas errores de principiante. Muchos años de formación académica no te preparan para poner en marcha un emprendimiento. Por eso te presentamos 7 errores que no dejan despegar a tu negocio.

La mayoría de las veces se trata de errores de aprendizaje, y con el tiempo te vas dando cuenta que algunas cosas no están funcionando bien y logras cambiarlas. Pero el mayor problema es cuando esos errores se convierten en perpetuos y pueden llegar a costarte la continuidad de tu negocio.

Consejos para evitar errores que no dejan despegar a tu negocio

  1. Querer venderle a todo el mundo

¿Quién será tu cliente ideal? Es la pregunta que tenés que hacerte antes de empezar cualquier negocio. Es imposible venderle todo a todos o ayudar a todo el mundo. Por eso, tenés que enfocarte en un nicho de mercado y ahí te va a ir mucho mejor.

 

“Si tu cliente no es único, tú no serás único para tu cliente.” Si cualquier cliente te viene bien es probable que a tu cliente cualquier proveedor le venga bien. Y por tanto tenés muy bajas probabilidades de que te elija.

2) Cuántos más clientes, mejor

Cuando vendes servicios profesionales, tu toque personal es lo que marcará la diferencia entre vos y otro profesional con un negocio similar. Y tu cliente te va a elegir por algo. Intentá ponerle “tu toque personal” a 50 clientes al mismo tiempo. O intenta dejar contentos a 25 clientes que quieren tu dedicación casi exclusiva. Difícil, ¿no?

No hay un número de clientes límite para todos, tenés que descubrir cuál es el tuyo.

Si querés a los mejores clientes, debes dedicarte a ellos, hacerles sentir tu presencia, superar sus expectativas, estar cerca de sus necesidades, y es muy difícil que lo logres si tenés una cantidad inmanejable de clientes.

Y si estás preguntándote cómo lograr que tu negocio sea rentable si sólo podés manejar 10 clientes con un alto nivel de calidad y servicio, el problema no está en el cliente, estará en las tarifas o en cómo diseñaste tu servicio.

El camino más fácil (incrementar la cantidad de clientes) no siempre es el más adecuado para tu negocio.

3) Pensar que tu marca es el logo, nombre o eslogan

Es imprescindible tener una marca que identifique tu negocio, que lo diferencie de tu competencia, que te posicione en el mercado, etc.

Pero el error que muchas veces sucede es pensar que esa marca tiene que ver con el nombre de tu compañía o un logo, un slogan o lo que comunicas de ella. La clave fundamental en un negocio de un profesional independiente es que la marca es SU persona.

Las personas están cansadas de tratar con entidades y comprar un servicio que alguien desarrolló simplemente como una estrategia de marketing y posicionamiento. Las personas queremos conocer quién está detrás de nuestros productos y servicios, fundamentalmente nuestros servicios.

Conocer las razones por las cuales un profesional independiente fundó una empresa, por qué entrega estos servicios (y no otros) a este mercado, saber que esto que hace le apasiona, que ha salido de su zona de confort por lograr su objetivo de atender a este tipo de clientes, de qué forma su experiencia lo hace único, cómo se relaciona lo que ofrece con sus valores, con su misión en la vida, esto es lo que genera confianza en la cara visible de ese negocio.

Así que recordá esto la próxima vez que decidas esconderte detrás del nombre o logo de tu compañía. A las personas les gusta conectar con personas, para poder confiar en ellas y confiarles sus anhelos y necesidades. Demostrales quien sos.

4) Yo no vendo

Es un error pensar que se necesitan habilidades tan especiales que sólo algunos iluminados son capaces de adquirir y manejar correctamente, y que todo esto es tan traumático que es preferible que un tercero, que no tiene idea del servicio es más apto que el propio dueño de la compañía para acercarse a un cliente.

Vender es sólo conectar una oferta con una demanda. Encontrar un cliente quien tenga una necesidad y tratar de resolvérsela a través de tu servicio.

Cuando intentas crear una necesidad (en vez de despertar el interés o ayudar a descubrir el impacto) o “meter a presión” un servicio que no cuadra con lo que tu cliente necesita, allí es donde la venta se convierte en una misión imposible.

5) Considerar que todo el mundo puede ser un cliente hoy

Se trata de determinar si una persona está preparada para los servicios que ofreces. Tal vez puedas pensar que todo el mundo que está dentro de tu nicho de mercado es un potencial cliente, y ahí es donde te equivocas.

El problema es que inviertes muchísimo tiempo y energía en intentar acercarte a personas que podrían ser tu cliente ideal, pero aún no están preparadas. ¿Qué significa que no están preparadas? En primer lugar puede suceder que no tengan ahora la necesidad o que ésta no sea muy urgente. Además, puede ser que tengan esta necesidad pero no estén en este momento en condiciones de tomar un compromiso personal o empresarial porque tienen otro proyecto entre manos. También puede ser que no tengan el presupuesto en este momento.

6) Regalar tu tiempo profesional

Si regalas tu tiempo profesional, si regalas tus servicios, si cobras barato o haces descuentos, lo que estás mostrándole a otros y reforzándote a tí mismo es que tus servicios no valen lo suficiente.

Lo fundamental es que tenés que tener claridad para saber hasta dónde, porque la mayoría de las veces el problema no es del otro sino del límite que no sabes poner. Y no tengas pena o vergüenza por hacerlo. Pensá que hay personas que realmente han confiado en vos y han pagado por tus servicios, y no es justo que ellas paguen por algo que le regalas a otro.

Si no ponés el límite vas a estar castigando a un cliente que reconoce tu valor y decide pagarte sin objeción, por otro que no ha reconocido ese valor y que decide pedirte rebajas o abusar de tu buena voluntad.

7) No monetizar tu tiempo diario

No saber cómo hacer productivo tu día a día es un error frecuente. Es necesario tener una buena organización, ser sistemático y disciplinado.

Si logras identificar qué es lo importante de cada día y te aseguras de hacerlo lo antes posible, si surge algún imprevisto, vas a estar mejor preparado para responder a él. Además, vas a poder apartar un poco de tiempo para hacer otras cosas que no tengan que ver con tu trabajo.

Esto no sólo se resuelve siendo muy organizado, sino también sabiendo monetizar tu tiempo. Esto significa saber qué actividades hacer cada día para “hacer que tu negocio gane dinero”.

Si alguna vez te pasa que trabajas horas y horas y parece que no hiciste nada, es bastante normal. Pero esto se soluciona planificando ordenadamente tu día.

¿Qué te parecieron estos 7 errores que no dejan despegar a tu negocio? ¿Te sentiste identificado? Comentanos en los comentarios.

FUENTE: Planemprendedor.co

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